Del silencio a la mesa de decisiones: por qué el 24 de junio celebramos a las mujeres en la diplomacia

BOLETÍN IDS JULIO 2026

El camino hacia una diplomacia más igualitaria y representativa 

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Históricamente, los pasillos de las embajadas y salas de conferencias internacionales han sido espacios diseñados por y para hombres. Sin embargo, la historia de la paz y la cooperación no estaría completa sin la presencia de mujeres que desafiaron el protocolo para sentarse en la mesa de negociaciones.

Un legado que comenzó con cuatro firmas

Para entender dónde estamos hoy, debemos mirar hacia atrás, en concreto a 1945. A la Conferencia de San Francisco, donde se gestó la Carta de las Naciones Unidas, asistieron 850 delegados. Entre esa marea de trajes oscuros, solo cuatro mujeres lograron estampar su firma en el documento fundacional más importante de nuestra era moderna.

Esas mujeres fueron las responsables de que la Carta de la ONU fuera el primer acuerdo internacional en reconocer la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Gracias a la persistencia de Minerva Bernardino (República Dominicana), Bertha Lutz (Brasil), Virginia Gildersleeve (EEUU) y Wu Yi-fang (China), se rompió el techo de cristal de la geopolítica.

¿Por qué necesitamos más mujeres en la diplomacia?

La presencia femenina en la política exterior no es solo una cuestión de justicia o cuotas, es una necesidad estratégica.

Según informaciones de Naciones Unidas de 2018, en los últimos 30 años, las mujeres solo han desempeñado el 2% de perfiles mediadores, el 8% de negociadores y el 5% de testigos y signatarios de todos los procesos de paz. Sin embargo, cuando las mujeres están presentes en la negociación, la posibilidad de que el acuerdo dure más de quince años aumenta en un 35 %.

Las mujeres diplomáticas aportan perspectivas cruciales sobre seguridad humana, derechos sociales y protección del medio ambiente, temas que hoy son el eje de la agenda global. Aunque hemos avanzado, las mujeres solo ocupan el 22,5 % de los puestos de embajador/a a nivel mundial (Índice de Mujeres en la Diplomacia 2025). El camino por recorrer aún es largo.

Un compromiso con el futuro

El 24 de junio, Día Internacional de las Mujeres en la Diplomacia, es una invitación a reflexionar sobre cómo estamos formando a las próximas líderes globales. La diplomacia moderna exige una representación real que refleje la diversidad del mundo que intenta proteger.

La diplomacia necesita más voces para construir puentes donde otros ven muros. Es hora de que el legado de las pioneras de 1945 se convierta en la norma y no en la excepción.

Estas son nuestras cuatro protagonistas:

Minerva Bernardino (República Dominicana)

Su logro: fue la fuerza impulsora para que la Carta de la ONU no dijera solo "hombres", sino "hombres y mujeres".

Frase clave: sin ella, la igualdad de género no habría quedado escrita en el ADN de la ONU desde su origen.

Bertha Lutz (Brasil)

Su logro: científica y feminista, luchó contra la resistencia de las delegaciones de EEUU y Reino Unido para asegurar que la Carta incluyera la igualdad de derechos.

Frase clave: defendió que las mujeres no solo debían estar en temas de "bienestar", sino en la alta política y seguridad.

 

Virginia Gildersleeve (Estados Unidos)

Su logro: única mujer en la delegación de EEUU, destacada académica que ayudó a redactar el Preámbulo de la Carta.

Frase clave: su presencia demostró que la inteligencia académica femenina era vital para la estructura legal de la paz mundial.

Wu Yi-fang (China)

Su logro: una de las primeras mujeres presidentas de una universidad en China. Fue la única mujer de Asia en firmar el documento histórico.

Frase clave: representó la voz de millones de mujeres en el continente asiático.

 

España: hacia el fin del "techo de cristal" diplomático

En España, este camino también tuvo sus propias arquitectas de la paz. Isabel Oyarzábal hizo historia al convertirse en la primera mujer embajadora de España (destinada en Suecia - 1936). Su legado es tan relevante que el Ministerio de Asuntos Exteriores ha creado el Galardón Isabel Oyarzábal para premiar la excelencia de las mujeres en la política exterior. 


Aunque durante décadas el ingreso de mujeres en la Carrera Diplomática en España estuvo prohibido hasta 1962, hoy el panorama es de transformación. Por primera vez en la historia, las promociones más recientes de la Escuela Diplomática están compuestas por más mujeres que hombres, llegando al 57 %.

Actualmente, las mujeres representan el 32,5 % de la carrera diplomática total en España. Si bien solo un 27 % de las jefaturas de embajada son ocupadas por mujeres, la tendencia es ascendente frente al escaso 21% de hace dos décadas.

España se ha consolidado como un referente global al adoptar una política exterior feminista, que sitúa la igualdad de género como un eje transversal de toda su acción internacional. De hecho, Madrid ha acogido recientemente la V Conferencia Ministerial de Política Exterior Feminista (2 y 3 junio 2026)

* Artículo remitido por Mamen Expósito Montes (Agente de Igualdad y Diversidad de la DZ Granada)

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